Gastrolea

Lo que debes saber sobre la temida salmonella

Seguro has escuchado en múltiples ocasiones que no es recomendable comer ciertos alimentos crudos o poco cocidos por el riesgo a contraer salmonelosis, especialmente el pollo y los huevos, por eso decidimos hacer este artículo con la intención de que puedas evitar esta enfermedad, así como el contagio de cualquier bacteria gastrointestinal por la inadecuada manipulación de alimentos.

La Salmonella pertenece a la familia de bacterias que viven en los intestinos de humanos, aves y otros animales. Se encuentra más comúnmente en los huevos y las aves de corral, aunque también se puede encontrar en el ganado, el pescado y las verduras.

Dentro del género Salmonella existen más de 2.500 subespecies diferentes, algunas de las cuales son resistentes a los antibióticos comunes y causan grandes problemas a la hora de tratar enfermedades, por lo que antes de tomar antibióticos debes consultar a tu médico.

La salmonelosis es una de las infecciones bacterianas más comunes del mundo causada por alimentos contaminados con salmonella, lo que se conoce como enteritis o enterocolitis y ataca principalmente a los intestinos.

La salmonelosis se transmite por vía fecal-oral, es decir, la bacteria ingresa a las personas por la boca, a través de alimentos contaminados. La contaminación se produce al entrar en contacto con las heces de una persona infectada y de esta manera los alimentos pueden contaminarse, y al ingerirse pueden derivar en una enfermedad infecciosa del intestino.

El rango de temperatura en el que crece la salmonella va desde los 6ºC hasta los 47ºC aproximadamente y su temperatura de crecimiento óptimo es de 37ºC, por eso se recomienda consumir los alimentos previamente refrigerados, la temperatura ideal para la conservación de alimentos es a menos 5°C ya que las altas temperaturas favorecen la multiplicación de estas bacterias.

Las enfermedades causadas por salmonella pueden ser de tres tipos diferentes: gastroenteritis, sepsis y fiebre entérica.

La gastroenteritis 

es la forma más común de infección por Salmonella y resulta de comer alimentos contaminados con esta bacteria. Los síntomas suelen aparecer de 8 a 72 horas después de ingerir alimentos contaminados y en su mayoría son:

  • Náuseas y/o vómitos,
  • diarrea,
  • fiebre y
  • dolor abdominal.

Estos síntomas suelen durar de 2 a 7 días, y en la mayoría de los casos son leves, sin embargo, requiere tratamiento con antibióticos; además, se necesita ingerir abundantes líquidos y bebidas con electrolitos para evitar o corregir la deshidratación.

La sepsis 

ocurre cuando la respuesta del cuerpo a la infección daña sus propios tejidos u órganos, y esto ocurre en la mayoría de los casos cuando han transcurrido varios días desde el inicio de los síntomas y no se ha recibiso el tratamiento apropiado.

El riesgo de sepsis es mayor en niños, ancianos y personas inmunodeprimidas.

La fiebre entérica 

es causada por dos tipos específicos de salmonella, Salmonella tifoidea que causa fiebre tifoidea y Salmonella paratifii que causa una enfermedad más leve llamada fiebre tifoidea.

Los síntomas suelen aparecer de 7 a 28 días después de comer alimentos contaminados y suelen ser:

  • fiebre,
  • malestar general,
  • dolor de cabeza,
  • diarrea o estreñimiento,
  • delirio y
  • pérdida de apetito.

Estos síntomas generalmente duran de 1 a 2 meses o más y generalmente requieren hospitalización.

Recomendaciones

  • Evitar los alimentos callejeros de dudosa preparación.
  • Lavar muy bien los vegetales antes de consumirlos.
  • Lavarse las manos al manipular alimentos.
  • Desechar los huevos que tengan la cascara rota.
  • La temperatura a la que muere la salmonella es sobre 70°C, por lo tanto es importante cocinar muy bien las carnes y el huevo, asegurándose de que este bien cocido por dentro.
  • Es recomendable descongelar los alimentos en la nevera, ya que de esta manera se evita el contacto de los alimentos a temperaturas que pueden favorecer la proliferación de bacterias.
  • La salmonella lejos de lo que se cree también puede contagiarse por carnes cocidas, que se contaminaron por un alimento crudo y que se mantienen a temperatura ambiente por mucho tiempo. Lo ideal es consumir la comida recién cocinada y evitar el contacto entre alimentos crudos y cocidos.    
  • El huevo nunca debe consumirse crudo, por eso las mayonesas caseras pueden ser peligrosas.
  • Cuidar la calidad del agua que se utiliza para cocinar y para consumo.
  • Evitar la leche cruda y los productos lácteos elaborados con leche cruda sin pasteurizar, ya que también pueden contener salmonella cuando los animales portan la bacteria.
  • Tener especial cuidado cuando se manipulan alimentos cocidos y crudos, ya que estos últimos pueden contaminar a los alimentos ya cocinados.
  • Las tortugas y otros reptiles pueden ser portadores de la Salmonella, así que, si tienes alguno como mascota, es importante que lo mantengas alejado de las áreas donde se preparan los alimentos, que te laves muy bien las manos luego de tocarlo y evites el contacto del animal con niños pequeños o personas con sistemas inmunológicos debilitados.

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